Samara Martínez, periodista de 30 años, ha pasado casi la mitad de su vida en hospitales debido a padecimientos crónicos como lupus, dislipidemia mixta y glomeruloesclerosis que le causa insuficiencia renal. Conectada 10 horas diarias a una máquina de diálisis, decidió dedicar sus últimos días a promover la “Ley Trasciende”, una propuesta para permitir la eutanasia en México y que otras personas con enfermedades incurables puedan morir con dignidad. “Mi cuerpo, mi decisión y mi dolor”, expresa Samara, convencida de que cada persona debe tener el derecho de decidir cuándo poner fin a su sufrimiento.
En México, la eutanasia está prohibida por la Ley General de Salud y se castiga penalmente incluso bajo la figura de “homicidio por piedad”. Sin embargo, desde 2008 la Ciudad de México y otros estados reconocen la ortotanasia, que permite a pacientes terminales rechazar tratamientos que prolonguen su vida. Ante este panorama, expertos y legisladores impulsan un debate más amplio sobre el derecho a morir dignamente.
Jennifer Hincapie Sánchez, directora de Bioética de la UNAM, considera urgente legislar sobre la dignidad humana, la cual también incluye el derecho a una muerte sin sufrimiento. “Impulsar una ley como la Ley Trasciende le dará a las personas la oportunidad de tomar sus propias decisiones y ejercer su autodeterminación hasta el final de la vida”, afirmó en entrevista.
La especialista subraya que despenalizar la eutanasia no significaría imponerla a la población, sino ofrecer una herramienta para alcanzar una “vida y una muerte dignas”. En su visión, morir sin dolor ni dependencia de terapias invasivas es parte de ese derecho, aunque reconoce que algunas personas prefieren enfrentar el dolor hasta el final.
Hincapie citó una encuesta de la Fundación por el Derecho a Morir Dignamente que revela que siete de cada diez mexicanos apoyan la posibilidad de decidir sobre su muerte. Explicó que la regulación debería centrarse primero en enfermedades crónico-degenerativas, como ocurre en los Países Bajos, donde incluso se contempla la eutanasia por padecimientos psicológicos.
La experta también planteó la necesidad de comités especializados en hospitales, como sucede en Colombia, que revisen cada caso y verifiquen que se cumplan los criterios éticos y médicos. Además, subrayó la importancia de preparar a legisladores para desmitificar el tema y considerar situaciones complejas, como la de menores con enfermedades terminales, citando el caso del niño José Armando, quien decidió suspender su tratamiento oncológico tras recibir más de 120 quimioterapias.
Por su parte, la diputada morenista Leticia Chávez Rojas propuso dos iniciativas: una para reconocer la eutanasia como un derecho en casos de enfermedades terminales o crónicas graves, y otra para despenalizar a los médicos que la practiquen. El proyecto exige dos diagnósticos médicos y una evaluación psicológica, excluyendo a menores de edad salvo autorización de sus padres. Chávez pidió a sus colegas dejar de lado creencias religiosas y respetar la libertad de decisión de cada persona.
Sin embargo, la Iglesia católica se pronunció en contra de la propuesta, argumentando que considerar indigna una vida con dolor es un error. En su editorial del semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis de México señaló que el “bien morir” no implica provocar la muerte, sino ofrecer acompañamiento físico, emocional y espiritual. Recordó que la Asociación Médica Mundial también se opone a la eutanasia y que los cuidados paliativos permiten a los pacientes morir naturalmente, rodeados de sus seres queridos.
El texto eclesiástico añadió que reducir los gastos de salud ofreciendo la eutanasia sería “inhumano” y “símbolo de un Estado que renuncia a su deber”. Aun así, omite que la iniciativa sería voluntaria tanto para pacientes como para médicos, quienes podrían invocar la objeción de conciencia. Samara Martínez, impulsora de la ley, aclara que no busca la muerte, sino la libertad de decidir cuándo y cómo enfrentarla. “No quiero morir, pero también quiero tener la posibilidad de decidir”, dijo al presentar su propuesta el 27 de octubre.






















