Con el objetivo de denunciar la violencia en la Franja de Gaza y exigir al gobierno mexicano romper relaciones diplomáticas, económicas y militares con Israel, colectivos y ciudadanos organizaron la megamarcha México por Palestina. Desde el Ángel de la Independencia, decenas de jóvenes iniciaron actividades culturales y realizaron carteles con mensajes como “no es una guerra, es un genocidio” y “defender Gaza es defender la humanidad”. La movilización reunió a alrededor de mil personas, de acuerdo con autoridades capitalinas.
Diversos colectivos como el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos y la Coordinación Unitaria por Palestina también demandaron la apertura inmediata de corredores humanitarios para el ingreso de alimentos y medicinas a las zonas afectadas por el conflicto. Los contingentes avanzaron desde puntos como la Glorieta de Insurgentes, Ciudad Universitaria y el Hemiciclo a Juárez hacia Paseo de la Reforma, el Zócalo capitalino y la Cámara de Diputados, acompañados de un fuerte despliegue policial y antimotines.
Durante la jornada se reportaron roces entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Algunos jóvenes acusaron represión, mientras que las autoridades señalaron disturbios pese a que la protesta se mantenía pacífica. En el Hemiciclo a Juárez, la Alianza Latinoamericana por Palestina colocó un antimonumento con mensajes de resistencia y exigencia al gobierno mexicano para romper vínculos con Israel. Consignas como “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá” y “Alto al genocidio” se escucharon durante el recorrido.

La Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegaron personal de contención y rescate para atender incidentes. El ERUM brindó apoyo a 11 personas, entre ellas una que fue trasladada a un hospital por un golpe en la cabeza y tres policías lesionados. Como medida preventiva, la policía capitalina aseguró objetos peligrosos a un grupo de manifestantes encapuchados y posteriormente se replegó para evitar confrontaciones. Las autoridades subrayaron que se aplicó el Protocolo de Actuación para Marchas, notificando a vecinos y establecimientos y manteniendo canales de diálogo abiertos durante toda la movilización.





















