La edición 2026 de Miss Universo enfrenta un panorama inédito, ya que podría quedarse sin país anfitrión debido a los problemas legales que involucran a sus copropietarios, Raúl Rocha Cantú y Anne Jakrajutatip. Puerto Rico, que había sido anunciado previamente como sede, decidió pausar su respaldo institucional y financiero ante la falta de certezas sobre la transparencia y estabilidad de la organización.
El gobierno puertorriqueño confirmó la suspensión de su apoyo mientras no se aclaren las dudas en torno a la estructura directiva del certamen. La gobernadora Jenniffer González reconoció públicamente su preocupación y señaló que nadie esperaba que un concurso del prestigio de Miss Universo se viera afectado por una crisis de esta magnitud.
Como primera acción concreta, la Compañía de Turismo de Puerto Rico detuvo el pago de 1.5 millones de dólares que estaban comprometidos para el evento. Esta decisión se mantendrá hasta que, en enero, se celebre una reunión con directivos del certamen para conocer quiénes serán los responsables ejecutivos y bajo qué condiciones se manejarían los recursos públicos.
La directora de la Compañía de Turismo, Willianette Robles, explicó que la suspensión responde directamente a la falta de transparencia. En la misma línea, la gobernadora indicó que Miss Universo deberá entregar información detallada sobre su nueva estructura interna, así como permitir la revisión de las cláusulas contractuales antes de retomar cualquier apoyo oficial.
La incertidumbre se agravó tras conocerse que un tribunal de Bangkok condenó a Anne Jakrajutatip a dos años de prisión por fraude, luego de que no se presentara ante la corte. Las autoridades tailandesas también congelaron sus cuentas y activos, y la declararon no apta para realizar negocios, lo que impacta directamente a JKN Global Group, empresa que adquirió Miss Universo en 2022 y que se declaró en bancarrota en 2023.
A este escenario se suma la orden de arresto contra Raúl Rocha Cantú por presunto crimen organizado y el cierre de oficinas del certamen en México. Con pagos detenidos, exigencias de transparencia y procesos judiciales abiertos, el futuro de Miss Universo 2026 permanece en suspenso y, por primera vez en su historia reciente, el concurso enfrenta la posibilidad real de quedarse sin sede.






















