La jornada en las Grandes Ligas dejó claros contrastes.
Los Dodgers, que partían como favoritos, terminaron sorprendidos al caer 4-3 frente a los Rockies de Colorado, un resultado que enciende las alarmas en el equipo angelino.
Las oportunidades desperdiciadas con corredores en base y errores puntuales fueron demasiado costosos en un duelo que parecía controlado.
En contraparte, los Brewers ofrecieron una exhibición contundente al apabullar 7-0 a los Cubs, combinando poder ofensivo y solidez desde el montículo.
Milwaukee se mostró imparable, golpeando en los momentos clave y enviando un mensaje claro: están listos para pelear en serio esta temporada. Dos realidades opuestas en un mismo día de béisbol.





















