La lucha por los comodines en las Grandes Ligas se mantiene al rojo vivo.
Los Seattle Mariners vencieron 8-4 a los Detroit Tigers con una ofensiva demoledora que los mantiene en carrera por un boleto a la postemporada.
En paralelo, los Yankees de Nueva York rompieron su mala racha con un 9-6 sobre los Blue Jays, mostrando que aún hay fuego competitivo en su alineación.
Ambos equipos dejaron sus series 2-1 y se niegan a rendirse en la recta final.
La presión aumenta con cada entrada y cada lanzamiento, pero Yankees y Mariners siguen demostrando que el corazón puede más que las estadísticas.
En el diamante no hay margen para errores: cada juego cuenta, y mientras la esperanza exista, ambos equipos prometen pelear hasta el último out.






















