Eagles y Chargers protagonizaron uno de esos partidos que parecen guion de película, lleno de errores, drama y jugadas inexplicables.
En una sola acción se vivieron dos fumbles y una entrega de balón, una secuencia caótica que convirtió el partido en tendencia mundial por lo surrealista del momento.
Los Chargers se llevaron la victoria 22-19 gracias a una intercepción en los últimos segundos, cuando Jalen Hurts pasó de héroe a villano en un instante.
Un triunfo que mantiene con vida a Chargers y una derrota que deja cicatrices en unos Eagles que vivieron una noche que difícilmente olvidarán.






















