El Atlético Morelia tomó una decisión contundente al separar a Brayton Vázquez y Antonio Torres en medio de una polémica por presunto amaño de partidos.
Una situación delicada que pone en duda la integridad deportiva, más allá de que el equipo sea líder en la Liga de Expansión MX.
El caso golpea fuerte al entorno del fútbol mexicano, sumado a antecedentes recientes como la sanción al técnico Mario Ortiz.
Cuando el juego limpio entra en duda, el impacto va más allá del resultado: se cuestiona la credibilidad de toda la competencia.






















