La semana de la NFL estuvo marcada por contrastes dentro y fuera del campo.
Los Cincinnati Bengals fueron sorprendidos por los Broncos con una dura derrota 28-3, mientras que los Dolphins se impusieron 27-21 en un duelo que mantuvo la tensión hasta el final.
La nota más preocupante fue la lesión de Tyreek Hill, receptor estrella de Miami, cuya gravedad podría dejarlo fuera el resto de la temporada.
Como si fuera poco, un hecho extradeportivo encendió alarmas: Skylar Thompson, quarterback suplente de los Steelers, fue víctima de un asalto en Dublín durante la visita del equipo para el histórico partido en Croke Park.
Aunque las heridas fueron leves, el incidente cuestiona la seguridad en partidos internacionales.
Un fin de semana donde la emoción deportiva se mezcló con la preocupación.






















