El duelo entre Lions y Cowboys dejó marca.
Detroit ganó 44-30 en un partido que mezcló golpes, ritmo y decisiones que pesaron toneladas.
Fue un triunfo que los coloca con impulso directo hacia la postemporada, gracias a una ofensiva precisa y una defensa que apareció en los momentos que definen temporadas enteras.
Dallas, pese a las dos intercepciones, superó las 400 yardas totales y mostró su lado más explosivo, pero no alcanzó para frenar a unos Lions que supieron romper el partido en los detalles finos.
Un encuentro capaz de quedar en memoria larga.






















