Al cierre de agosto, la Organización Internacional para las Migraciones reportó que al menos 47 mil migrantes provenientes de Asia-Pacífico se encontraban en México sin definición de estatus migratorio, en medio de un contexto global donde la región aportó más de 90 millones de migrantes en 2024. Procedentes principalmente de India, China, Bangladesh, Afganistán y Filipinas, muchos modifican sus rutas debido a factores políticos y económicos, llegando a América por aeropuertos de Brasil, Surinam y Ecuador antes de avanzar por tierra hacia el norte. La OIM documentó además 28 mil tránsitos irregulares de personas asiáticas por el Darién, en Panamá.
En este escenario, México ha registrado un ascenso sin precedentes en la migración procedente de China. La Fundación Andrés Bello señaló que, entre 2019 y 2023, la migración irregular china aumentó más de 42 mil por ciento, pasando de 33 detenciones a 14 mil 14; la mayoría se asienta en la Ciudad de México. Para 2024, los ciudadanos chinos ocuparon el tercer lugar entre los solicitantes de residencia temporal en el país, solo detrás de estadounidenses y colombianos.
Pese al aumento en la presencia de migrantes asiáticos, los procesos migratorios en México cayeron drásticamente. Entre mayo y agosto de 2025 se registraron solo 15 mil 865 migrantes irregulares procesados, una disminución del 96% respecto al mismo periodo del año anterior. Las deportaciones también descendieron 35%, con 3 mil 209 expulsiones, principalmente de venezolanos, guatemaltecos, hondureños, cubanos y colombianos. La OIM atribuye estas caídas a la reducción de flujos hacia el norte y a un incremento de retornos espontáneos hacia el sur.
En la frontera con Estados Unidos también se observaron cambios importantes. Aunque los encuentros y detenciones en el cruce del río Bravo disminuyeron 89% durante el periodo analizado, el porcentaje de mexicanos involucrados creció notablemente: pasaron de representar 34% de los encuentros en 2024 a 78% en 2025. En contraste, los guatemaltecos constituyeron solo 7%. La mayoría de los detenidos fueron hombres (83%), seguidos de mujeres (9.5%) y menores no acompañados (7.3%).
La OIM advierte que la violencia y la inestabilidad política en países como Venezuela, Haití y Ecuador seguirán impulsando la movilidad por la región centroamericana hacia fin de año. A ello se sumarán las restricciones migratorias más estrictas, los altos costos de viaje y los peligros de las rutas irregulares, que continuarán moldeando los flujos en la región.
Finalmente, el organismo pide prestar atención al impacto del encarecimiento de las remesas, un factor que podría agravar la situación económica de las familias migrantes. El Banco Mundial advirtió que el aumento de barreras comerciales está afectando la actividad económica en América Latina y el Caribe, especialmente en exportaciones, inversiones, remesas y confianza, con México como el país más expuesto a estos efectos.






















