Guasave, Sin.- Ante la falta de soluciones por parte de las autoridades educativas y el riesgo latente para los estudiantes, padres y madres de familia tomaron este lunes las instalaciones de la escuela primaria Marcelino Velázquez Calleros, ubicada en la comunidad de Caimanero, Guasave. La decisión fue tomada luego de que colapsara nuevamente el sistema eléctrico del plantel, lo que dejó sin clases a casi 190 alumnos debido a las altas temperaturas.
Liliana y María, madres de familia, explicaron que el problema no es nuevo, pero ya llegó a un punto crítico. “Dios guarde que se queme el cableado y llegue a las aulas, podría pasar una tragedia con los niños. Por eso decidimos tomar la escuela, porque nadie nos escucha”, señalaron. El plantel ha sufrido múltiples fallas a lo largo de más de diez años, y aunque se han hecho reparaciones parciales, el daño persiste.
Actualmente, las clases están suspendidas y la escuela opera bajo resguardo de los padres, quienes exigen atención inmediata. El calor extremo en la zona ha agravado el problema, y las condiciones actuales no permiten que los niños estudien de forma segura. Además, las clases en línea no son viables para muchas familias, ya que carecen de dispositivos o acceso a internet.
La comunidad estima que la instalación de una nueva subestación eléctrica costaría entre 600 mil y un millón de pesos, pero aseguran que, pese a haber enviado múltiples solicitudes a la SEPyC y otras dependencias, no han recibido respuesta. “Ya se metieron papeles hasta Culiacán, y nada. Cada ciclo escolar es lo mismo”, lamentaron.
Ante la falta de avances, los padres advierten que mantendrán la toma del plantel hasta que las autoridades presenten una solución real y con fechas definidas. Incluso, no descartan movilizarse a la oficina de Servicios Regionales del municipio si no hay respuesta. “Queremos clases presenciales, pero en un lugar seguro. Nuestros hijos no merecen estudiar así”, concluyeron.






















