A casi 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, los padres y madres de los jóvenes aseguraron que no hay avances en las investigaciones tras reunirse en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El nuevo representante de las familias, Isidoro Vicario Aguilar, calificó el encuentro como infructuoso y lamentó que no recibieron información concreta.
Los familiares señalaron que, pese a las expectativas que tenían sobre el fortalecimiento del equipo de investigación, la reunión resultó similar a las anteriores. Vicario destacó que la mandataria federal prometió reforzar la Fiscalía especial para evitar que los casos se caigan, aunque insistió en que no basta la voluntad, sino que se requieren hechos concretos.
El señor Mario González acusó que en los últimos años se dejaron de lado líneas de investigación que ya estaban avanzadas, como las relacionadas con el Ejército y varias órdenes de aprehensión, para apostar por tecnologías “supuestamente avanzadas” que no han dado resultados. Consideró que esto significó un retroceso en la búsqueda de la verdad.
Respecto al regreso de los expertos independientes, los padres señalaron que la presidenta les pidió esperar algunos días para definir la situación. Sin embargo, advirtieron que la falta de avances en temas clave, como la investigación de la línea telefónica, sigue generando desconfianza y decepción entre las familias.
También lamentaron la ausencia de resultados en torno a la extradición de Tomás Zerón de Lucio y Ulises Bernabé García, así como en la investigación sobre un grupo de 17 jóvenes detenidos y llevados a barandilla municipal. Para el padre Emiliano Navarrete, el actual fiscal especial, Mauricio Pazarán, “no ha tenido resultados que favorezcan el caso”.
En vísperas de un nuevo aniversario de los hechos de septiembre de 2014, los padres y madres anunciaron que realizarán acciones de protesta para seguir exigiendo la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos. Reconocieron que se van tristes y decepcionados, pues tras más de una década, las autoridades no han dado respuestas claras sobre lo que ocurrió aquella noche ni sobre el paradero de sus hijos.






















