Paramount lanzó este lunes una oferta pública de adquisición en efectivo por Warner Bros. Discovery (WBD) a 30 dólares por acción, valorando a la compañía en 108 mil 400 millones de dólares. La propuesta busca frenar el acuerdo previamente anunciado entre WBD y Netflix, al que Paramount calificó como “inferior e incierto”. Según David Ellison, presidente y CEO de la empresa, los accionistas merecen considerar una oferta más sólida y totalmente en efectivo.
El anuncio llega apenas días después de que Netflix ganara una prolongada guerra de ofertas contra Paramount y Comcast, logrando pactar un acuerdo por 72 mil millones de dólares para quedarse con los activos televisivos, cinematográficos y de streaming de WBD. Sin embargo, dicho acuerdo —que asciende a 82 mil 700 millones incluyendo deuda y contempla una multa por desistimiento de 5 mil 800 millones— se anticipa será sometido a un estricto escrutinio antimonopolio por su impacto potencial en el mercado del entretenimiento.
Paramount insistió en que su propuesta no solo supera en valor la de Netflix, sino que representa una opción más estratégica para competir contra gigantes tecnológicos como Apple. Además, la compañía cuestionó el proceso de venta de WBD, asegurando que la dirección favoreció injustamente a Netflix al considerar su oferta como una “jugada segura”, mientras desestimaba la propuesta de Paramount. Este señalamiento surge después de varios intentos de la empresa por presentar ofertas desde septiembre.
Analistas y expertos del sector consideran a Paramount como un comprador más natural para WBD debido a los recursos financieros de David Ellison, respaldado por su padre, Larry Ellison, cofundador de Oracle y una de las personas más ricas del mundo. También destacan la cercanía de la empresa con la administración de Donald Trump, quien ha expresado abiertamente su preocupación por los efectos del acuerdo Netflix-WBD en la competencia del mercado.
El propio Trump declaró que la fusión plantearía serios problemas de cuota de mercado y aseguró que intervendrá en la discusión regulatoria. Reportes de Bloomberg indican que el mandatario se reunió con Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, en noviembre, y le expresó que Warner Bros debía venderse al mejor postor, lo que añade más presión política al proceso de aprobación del acuerdo.
La oferta de Netflix ha generado fuertes críticas de congresistas de ambos partidos y de sindicatos de Hollywood, quienes advierten riesgos de recortes laborales y aumentos de precios para los consumidores. Morningstar señaló que la empresa combinada tendría un alto grado de solapamiento y podría enfrentar una caída en ingresos de streaming, salvo que Netflix aumente tarifas o mantenga plataformas separadas, escenarios que los analistas consideran poco probables.
En defensa de la operación, Ted Sarandos afirmó que la fusión generaría valor para consumidores, accionistas y creadores, y dijo tener “mucha confianza” en superar las revisiones regulatorias. No obstante, expertos señalan que la verdadera motivación de Netflix radica en obtener control exclusivo y duradero sobre una vasta biblioteca de propiedad intelectual, reduciendo así su dependencia de contenidos producidos por estudios externos.
De concretarse, el acceso al catálogo de WBD daría a Netflix una ventaja estratégica en sectores en expansión como los videojuegos, el entretenimiento en vivo y otros ecosistemas digitales. Esta adquisición impulsaría de inmediato su credibilidad y alcance global, especialmente en áreas donde aún busca consolidar su marca y desarrollar contenido original.






















