El Pentágono abrió una investigación contra el senador demócrata por Arizona, Mark Kelly, luego de que el legislador participara en un video donde exhorta a militares estadounidenses a rechazar “órdenes ilegales”, una acción que podría derivar incluso en un juicio marcial debido a su condición de oficial retirado. En un comunicado público, el Departamento de Defensa recordó que la ley federal permite reincorporar al servicio activo a personal retirado para enfrentar procesos bajo el Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ). Kelly, ex piloto de combate y astronauta, se retiró de la Marina con el grado de capitán.
Funcionarios del Pentágono explicaron que la revisión se centra en determinar si el mensaje del senador vulneró el artículo 18 USC. 2387, que sanciona actos dirigidos a “socavar la lealtad, la moral o el buen orden y la disciplina” dentro de las fuerzas armadas. En su comunicado oficial, la dependencia subrayó que “las órdenes se presumen lícitas” y deben ser obedecidas, una advertencia que analistas interpretaron como un intento de evitar fracturas internas en medio de un clima político especialmente tenso.
De acuerdo con oficiales familiarizados con el proceso, la investigación también responde a la creciente preocupación por el involucramiento de legisladores en asuntos operativos de las fuerzas armadas, una tendencia que se ha intensificado desde la administración republicana anterior. La intervención directa del Pentágono contra un miembro en funciones del Congreso fue calificada como “extremadamente rara” por un oficial retirado.
El Departamento de Defensa aseguró que el caso se manejará con “debido proceso e imparcialidad”, aunque evitó dar más detalles para preservar la integridad de los procedimientos. Expertos en derecho militar señalaron que, por el rango con el que Kelly se retiró, continúa sujeto al UCMJ, lo que abre la posibilidad de sanciones administrativas o incluso un juicio marcial, según reportó Fox News.
Hasta el cierre de esta edición, ni el senador Mark Kelly ni su oficina han emitido comentario alguno sobre la investigación, mientras el caso continúa desarrollándose bajo la estricta vigilancia del Pentágono.






















