Las peregrinaciones al Santuario de Nuestra Señora de Quilá han retomado fuerza en los últimos años, consolidándose como una de las expresiones religiosas más importantes del estado, aun en un contexto marcado por la inseguridad.
El párroco del santuario, Jesús Iván Rocha Mercado, explicó que desde 1962 el recinto fue nombrado santuario diocesano debido a la profunda devoción que despertaba entre fieles no solo de Sinaloa, sino también de otras entidades del país y del extranjero.
Esta tradición ha permitido que, con el paso del tiempo, la fe hacia la Virgen se mantenga viva y en constante renovación.
“Hace tres años recibimos 140 mil peregrinos”.
Señaló el sacerdote al recordar uno de los registros más altos de visitantes, cifra que se logró estimar mediante la distribución de estampas religiosas durante el periodo de peregrinaciones, que abarca de diciembre a marzo.
Para este año, el santuario espera la visita de al menos 16 parroquias provenientes de distintos municipios, así como la llegada de grupos organizados, familias, jóvenes y adultos mayores que acuden caminando como muestra de agradecimiento o para pedir alguna necesidad.
Las autoridades estatales brindarán apoyo en materia de seguridad para garantizar el bienestar de los asistentes.
El padre Rocha destacó que, pese a las circunstancias actuales, la respuesta de los fieles ha sido significativa.
“No somos ajenos a lo que se está viviendo… estamos en la misma barca”.
Con ello que, la oración se ha convertido en un punto de unión y consuelo para las familias sinaloenses.
Las celebraciones litúrgicas se intensificarán los días 1 y 2 de febrero, con misas cada hora y media desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde, para atender la alta afluencia de peregrinos que buscan vivir esta experiencia de fe en el Santuario de Quilá.






















