El volcán Popocatépetl registró nueve exhalaciones en las últimas 24 horas, de acuerdo con el monitoreo diario realizado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) en coordinación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Actualmente, el coloso se mantiene en Amarillo Fase 2 del Semáforo de Alerta Volcánica, un nivel que implica actividad intermedia y la posibilidad de emisiones de vapor de agua, gases y ligera caída de ceniza en zonas cercanas.
Ante este escenario, las autoridades exhortaron a la población a no acercarse al volcán, especialmente al cráter, debido al riesgo que representa la expulsión de fragmentos balísticos. También advirtieron que, en caso de lluvias intensas, es fundamental mantenerse alejado de barrancas y cauces, por el peligro de flujos de lodo y escombros.
Protección Civil pidió a la ciudadanía evitar rumores y mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales de la Coordinación Nacional de Protección Civil y el Cenapred, como el sitio web www.gob.mx/cenapred y la cuenta @CNPC_MX en X (antes Twitter). Para reportar emergencias relacionadas con la actividad volcánica, están disponibles los números 800-713-4147 y el 911.
El seguimiento de la actividad del Popocatépetl se realiza mediante un sistema integral de monitoreo que incluye sismógrafos, cámaras de vigilancia y análisis químicos. Los instrumentos sísmicos permiten detectar movimientos internos asociados a la presión del magma, información clave para anticipar posibles cambios en el comportamiento del volcán.
Además, cámaras visuales y térmicas observan en tiempo real la emisión de gases, ceniza y material incandescente, mientras que equipos especializados miden gases como el dióxido de azufre. Un incremento en estas emisiones puede indicar que el magma se aproxima a la superficie, por lo que su vigilancia constante resulta esencial para la prevención de riesgos.






















