Las lluvias registradas el pasado viernes en la zona norte de Sinaloa trajeron un respiro y esperanza para los productores agrícolas, quienes ven con optimismo el inicio del nuevo ciclo gracias a las importantes aportaciones de agua a las presas de la región.
Baltazar Hernández Encinas, líder agrícola en el Valle del Carrizo, informó que hasta el domingo las presas registraron un almacenamiento de 2 mil 207 millones de metros cúbicos, cifra equivalente al nivel con el que comenzó el ciclo anterior, pero alcanzado ahora desde principios de septiembre, lo que genera confianza en que se pueda realizar un ciclo normal.
“Esto nos llena de alegría porque tenemos la esperanza de alcanzar al menos un 70 o 75 por ciento de un ciclo agrícola completo. El año pasado esta misma cantidad de agua la teníamos hasta octubre, y hoy ya contamos con ella”, expresó el dirigente.
En el caso de la presa Josefa Ortiz de Domínguez, Hernández Encinas destacó que hace apenas cuatro días almacenaba alrededor de 40 millones de metros cúbicos, pero este domingo amaneció con 101 millones, gracias a las aportaciones del arroyo Álamos, cuyo caudal se desbordó tras las intensas lluvias y permitió que el agua llegara al embalse.
El líder agrícola reconoció que, aunque en algunas zonas urbanas las lluvias provocaron inundaciones, el beneficio general para el campo es mayor. “Si no hay agricultura, no hay derrama económica ni circulante, y las cosas se ponen muy difíciles. Hoy tenemos una esperanza renovada”, afirmó.
Respecto a los cultivos de ajonjolí, mencionó que, aunque no son tan resistentes al exceso de humedad, hasta el momento se mantienen en condiciones aceptables. Añadió que la expectativa es que septiembre y octubre continúen las lluvias para asegurar un ciclo más favorable que los anteriores, pues la situación económica en el Valle del Carrizo ha sido complicada y urge un cambio positivo.






















