Claudia Araujo
Culiacán, Sinaloa-. La prohibición de la venta de vapeadores en México ha permitido que autoridades educativas tengan mayores herramientas para detectar su uso entre estudiantes y canalizarlos a procesos de atención, informó Manuel Velázquez Ceballos, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Culiacán.
El especialista señaló que, antes de la reforma que restringe estos dispositivos, existía confusión sobre su legalidad, lo que limitaba la capacidad de las escuelas para actuar cuando un alumno era sorprendido con un cigarro electrónico.
“Lo que se ha logrado con esta iniciativa de la prohibición de los vapeadores es que las autoridades educativas, los directores de los planteles y los maestros puedan reportarlo, y esto permite que los papás estén siendo notificados de que sus hijos están consumiendo una sustancia que es ilegal”.
Indicó que actualmente algunas instituciones educativas han optado por canalizar a los estudiantes detectados con estos dispositivos hacia procesos de tratamiento o acompañamiento, en lugar de aplicar sanciones como suspensiones o expulsiones.
De acuerdo con Velázquez Ceballos, este enfoque busca prevenir que el consumo ocasional se convierta en una dependencia o que escale hacia el uso de otras sustancias más dañinas para la salud.
“Si estamos desalentando una cultura de la dependencia de alguna sustancia, lo mejor es hacerlo a temprana edad, no suspendiéndolo ni corriéndolo, sino dándole la oportunidad de recibir atención terapéutica”.
El director del CIJ añadió que la prevención y la intervención temprana son fundamentales para evitar que los adolescentes desarrollen dependencia a sustancias y para brindarles herramientas que les permitan enfrentar situaciones emocionales o sociales sin recurrir al consumo de drogas.






















