Tras la aprobación en el Senado de la República de la iniciativa para eliminar el uso de vapeadores y cigarros electrónicos, la diputada María Teresa Guerra Ochoa calificó el tema como polémico y reconoció que existe una división de opiniones respecto a su implementación.
La legisladora recordó que en Sinaloa este debate no es nuevo, pues anteriormente se han confrontado posturas entre quienes impulsan la prohibición total y quienes sugieren que el enfoque primordial debería ser educativo.
Guerra Ochoa advirtió que la determinación federal responde a un problema de salud que ha escalado rápidamente, especialmente entre los sectores más jóvenes de la población.
«Lamentablemente se ha puesto de moda en muchas juventudes, y existen estudios técnicos que analizan tanto el daño del tabaco como el de los vapeadores», expresó la diputada.
La funcionaria vinculó este debate con una preocupación mayor de las familias sinaloenses: los hábitos de consumo y comportamiento de niñas, niños y adolescentes. Señaló que, al igual que los vapeadores, el uso excesivo de redes sociales representa un desafío actual por sus efectos negativos en la salud física y emocional de los menores.
Respecto a la aplicación de esta medida en el estado, Guerra Ochoa fue puntual en los siguientes aspectos, se revisará cuidadosamente el alcance de lo determinado por la federación.
Aclaró que existen aspectos de esta ley que son de competencia exclusiva federal y el Congreso del Estado estará atento a las directrices nacionales para determinar las adecuaciones necesarias en el ámbito local.






















