El director de Red Bull, Laurent Mekies, encendió las alarmas luego del accidente de Isack Hadjar durante el segundo día de pruebas privadas en el Circuit de Barcelona-Catalunya, un percance que podría comprometer el resto del programa de la escudería esta semana.
El joven francés, que había brillado el lunes con 107 vueltas y el mejor tiempo en pista seca, terminó impactando la parte trasera de su monoplaza contra el muro en la última curva durante una sesión en condiciones mojadas, cuando compartía jornada con Max Verstappen.
Mekies calificó el incidente como “desafortunado”, aunque reconoció la complejidad de la pista y defendió el proceso de aprendizaje del debutante: destacó su rápida adaptación, la información aportada a los ingenieros y el ánimo positivo dentro del equipo pese al contratiempo.
Con dos de los tres días permitidos ya consumidos, Red Bull deberá decidir si utiliza su última oportunidad entre miércoles, jueves o viernes, mientras evalúa la magnitud de los daños y la disponibilidad de piezas para reparar el coche a tiempo.
Al tratarse de un test cerrado a la prensa, no se conocen aún las causas exactas del choque, lo que añade incertidumbre a la planificación.
“La prioridad es revisar el monoplaza y ver si podemos volver a rodar al día siguiente; solo nos queda una carta y hay que jugarla con cuidado”, explicó Mekies, dejando claro que las próximas horas serán decisivas para saber si la escudería podrá continuar con normalidad o si la pretemporada sufrirá un frenazo inesperado justo cuando buscaban afinar detalles rumbo al nuevo campeonato.






















