El primer ministro británico, Keir Starmer, recibió en Downing Street a Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Volodímir Zelenski para analizar el avance de las negociaciones del plan de paz para Ucrania impulsado por Estados Unidos. Aunque Londres no reveló detalles, la reunión giró en torno a los siguientes pasos diplomáticos y al rol que Europa debe asumir en la definición del futuro ucranio.
Los líderes europeos expresaron su molestia respecto al borrador preliminar presentado por la Administración Trump en noviembre, al considerar que favorecía ampliamente a Moscú. Merz fue el más crítico y dejó clara su preocupación, aunque subrayó la necesidad de debatir los documentos estadounidenses. Los tres mandatarios aparecieron junto a Zelenski para reiterar su apoyo total a Ucrania.
Tras el rechazo al primer borrador, se elaboró otro en Ginebra con condiciones más favorables para Kiev, lo que tensó aún más las negociaciones al generar el descontento del Kremlin. Incluso la reunión entre Steve Witkoff, enviado de Trump, y Vladimir Putin en Moscú no produjo avances. Zelenski llegó a Londres después de intensas conversaciones en Miami entre representantes ucranios y estadounidenses.
Aunque los detalles del nuevo borrador no se conocen, Trump manifestó su “decepción” con Zelenski, acusándolo de no leer el documento. El mandatario ucranio respondió que necesitaba escuchar en persona a sus negociadores antes de emitir una postura. En Downing Street, insistió en la necesidad de que Europa y Estados Unidos coordinen esfuerzos para avanzar.
Pese a las tensiones, los líderes europeos hicieron un esfuerzo por reconocer el papel de Estados Unidos en el proceso, conscientes de que su apoyo es indispensable. Un portavoz británico destacó que todos respaldan la búsqueda de una paz “justa y duradera” que incluya garantías de seguridad sólidas para Ucrania, uno de los puntos más complejos de la negociación.
Otro obstáculo clave son las posibles concesiones territoriales. Rusia exige el control de Donbás y de la región que denomina “Nueva Rusia”, mientras Ucrania insiste en mantener su integridad territorial. Zelenski reconoció que no existe consenso entre las partes y adelantó que busca un acuerdo separado sobre garantías de seguridad en el que espera la participación estadounidense.
Starmer subrayó que cualquier alto el fuego debe ser equitativo y garantizar que Rusia no pueda volver a atacar. El británico considera que las garantías de seguridad serán decisivas, dado que Putin no respeta acuerdos sin mecanismos fuertes de cumplimiento. La reunión llega en un momento en que Washington da señales de distanciamiento del conflicto, complicando aún más el panorama.
Macron sostuvo que Europa aún tiene “buenas cartas” gracias al apoyo financiero y militar que ha permitido a Ucrania resistir, mientras las sanciones afectan a Rusia. El encuentro concluyó tras dos horas y media, con una despedida conjunta a Zelenski, quien partió hacia Bruselas para continuar las conversaciones con la OTAN y la Unión Europea.






















