La detención de Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense presuntamente ligado al tráfico de drogas y al Cártel de Sinaloa, generó versiones encontradas luego de que The Wall Street Journal asegurara que agentes del FBI participaron directamente en su captura, en una operación que habría sido mantenida en secreto.
El medio estadounidense afirmó que integrantes del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI estuvieron involucrados en la detención, lo que contrasta con la versión oficial del gobierno mexicano, que sostiene que Wedding se entregó de manera voluntaria en la Embajada de Estados Unidos en México.
Wedding, de 44 años, era uno de los hombres más buscados por Estados Unidos, acusado de encabezar una amplia red de tráfico de cocaína. Según el WSJ, tras negociaciones y presiones relacionadas con la captura de sus cómplices y el decomiso de bienes, fue esposado por agentes del FBI y trasladado a California, donde se declaró inocente de 17 cargos, incluido homicidio.
La presunta participación del FBI habría buscado mantenerse en reserva debido a que la ley mexicana prohíbe que agentes extranjeros participen físicamente en operativos o detenciones en territorio nacional. Sin embargo, el director del FBI, Kash Patel, publicó en redes sociales que la captura se realizó junto con socios mexicanos, lo que avivó la polémica.
Tras la detención, autoridades mexicanas y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, respaldaron la versión de que Wedding se entregó voluntariamente en la embajada. No obstante, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, afirmó públicamente que el FBI lo había detenido, atribuyendo el resultado al liderazgo del presidente Donald Trump.
Ante estas versiones, la presidenta Claudia Sheinbaum negó que agentes estadounidenses hayan participado en la captura y presentó una imagen del canadiense frente a la embajada como prueba de su entrega voluntaria, además de citar una publicación en redes sociales atribuida a Wedding en la que afirmaba haberse entregado por decisión propia.
No obstante, medios de comunicación señalaron inconsistencias en la fotografía difundida, como el hecho de que fue tomada frente a la antigua sede de la embajada y no en la nueva, inaugurada en 2025, además de dudas sobre la autenticidad de la cuenta de Instagram desde la que se publicó el mensaje.
Sheinbaum insistió posteriormente en que la imagen no fue creada con inteligencia artificial y defendió la versión oficial, al tiempo que reiteró que México no acepta operativos conjuntos en su territorio, aunque sí mantiene colaboración e intercambio de información con Estados Unidos.
Finalmente, la presidenta informó que en una reciente llamada con Donald Trump coincidieron en que la cooperación bilateral en materia de seguridad avanza de manera positiva. Afirmó que el propio texto del Wall Street Journal reconoce la actuación de las fuerzas mexicanas y subrayó que, en México, las detenciones y operativos corresponden exclusivamente a autoridades nacionales.






















