Seattle levantó el Vince Lombardi y, de paso, detonó una conversación financiera que podría sacudir a toda la NFL.
Tras vencer 29-13 a los Patriots en el Super Bowl LX, los Seahawks alcanzaron su segundo campeonato y colocaron su franquicia bajo una lupa millonaria, luego de que Sportico valora al equipo en 6,590 millones de dólares y reportes de ESPN sugirieron que, con el título, esa cifra podría escalar hasta los 8,000 millones, lo que rompería cualquier récord previo en la liga.
El contexto viene desde 2018, cuando Paul Allen dejó estipulado que el club debía venderse eventualmente, hoy bajo administración de su hermana Jody Allen, aunque el Paul Allen Estate aclaró que no hay negociación activa por ahora.
Mientras tanto, el mercado observa con atención: un equipo campeón, con historia reciente y potencial comercial enorme… una combinación que siempre despierta apetitos en la élite del deporte estadounidense.






















