En el marco del Día Internacional del Zurdo, que se conmemora cada 13 de agosto, salimos a las calles de Culiacán para conocer qué piensan los ciudadanos sobre una característica que solo comparte alrededor del 10 por ciento de la población mundial: ser zurdo. ¿Es una desventaja, una virtud o simplemente una diferencia más?
En un sondeo realizado a personas en el centro de la ciudad, los resultados mostraron una mezcla de percepciones, aunque con una tendencia creciente hacia la aceptación y hasta admiración.
“A mi hermano le amarraban la mano izquierda en la primaria para que escribiera con la derecha, decían que era un defecto, que estaba mal”.
“Dicen que los zurdos usamos más el lado creativo del cerebro, además, Messi y Nadal son zurdos ¿Cómo va a ser un defecto?”.
“A veces no hay tijeras o escritorios cómodos para nosotros, pero eso te hace más hábil”.
Aunque algunos todavía relacionan ser zurdo con dificultades prácticas, la mayoría de los encuestados coincidió en que no es ni un defecto ni una virtud extraordinaria, sino simplemente una característica individual.
Los estigmas persisten en algunos sectores, las nuevas generaciones parecen abrazar la diversidad con mayor naturalidad, incluyendo la forma en que usamos nuestras manos.






















