La Serie del Caribe volvió a incendiar el diamante.
Puerto Rico dominó a Panamá 8-3 con ofensiva constante y pitcheo oportuno, mostrando que llega embalado a la fase decisiva.
Presión desde la primera entrada, batazos oportunos y control total del ritmo: una actuación que lo coloca como rival incómodo para cualquiera.
En el otro frente, México Verde, con Tomateros de Culiacán, firmó una remontada de carácter ante República Dominicana para ganar 10-7.
Los jonrones de Estevan Florial y Córdoba voltearon el guion y empujaron a los mexicanos a semifinales, donde ya no existe margen de error y cada turno al bat pesa toneladas.






















