La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las reacciones de partidos de oposición que celebraron la intervención de Estados Unidos en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La mandataria fue enfática al señalar que México no puede respaldar el uso de la fuerza de una potencia extranjera para deponer a un presidente.
Sheinbaum subrayó que su postura es clara e inamovible, incluso frente a sectores de la derecha mexicana que buscan referencias internacionales. Reiteró su rechazo al intervencionismo y defendió los principios históricos de la política exterior mexicana, basados en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.
La presidenta afirmó que este tema concierne a todos los mexicanos y recordó que durante décadas México mantuvo una política exterior “ejemplar”. Sin embargo, consideró que este principio se debilitó durante los gobiernos del PAN con Vicente Fox y Felipe Calderón, mientras que, según dijo, se mantuvo vigente bajo administraciones del PRI.
Tras la detención de Maduro, el Partido Acción Nacional (PAN) emitió un comunicado en el que condenó al régimen venezolano, al que acusó de ejercer una “opresión sistemática” contra la población y de privar a los ciudadanos de libertades democráticas. El blanquiazul calificó al gobierno de Maduro como una “narcotiranía” vinculada al crimen organizado.
El PAN aseguró que más del 80 por ciento de la población venezolana vive en condiciones de miseria, que millones han sido forzados al exilio y que cientos de personas permanecen encarceladas por motivos políticos, responsabilizando directamente al régimen por la crisis social y económica del país sudamericano.
Por su parte, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, calificó la detención de Maduro como un “punto de quiebre” para América Latina. A través de redes sociales, describió su gobierno como una “narcodictadura terrorista y comunista”, celebró su caída y sostuvo que ningún régimen que destruya la democracia y las libertades puede sostenerse de manera indefinida.






















