La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones de Donald Trump sobre una posible intervención de Estados Unidos en México, similar a la ocurrida en Venezuela, y rechazó de forma tajante ese escenario. La mandataria afirmó que no considera necesaria una nueva llamada con su homólogo estadounidense y subrayó que existe coordinación bilateral, pero sin subordinación.
Sheinbaum explicó que la relación entre México y Estados Unidos para combatir el narcotráfico y la delincuencia organizada se rige por cuatro principios: respeto a la soberanía y la integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación. Aseguró que el objetivo central del gobierno mexicano es reducir la violencia y construir una paz duradera con justicia en el país.
La presidenta recordó que la violencia en México tiene causas estructurales, entre ellas la entrada ilegal de armas de alto poder desde Estados Unidos y el elevado consumo de drogas en ese país. También insistió en la necesidad de combatir con firmeza a los grupos que distribuyen droga y lavan dinero, tanto en México como en territorio estadounidense.
Sheinbaum afirmó que el problema de la inseguridad no se resolverá con una intervención extranjera y minimizó las declaraciones de Trump, quien aseguró que ella “está muy asustada”. Entre risas, la mandataria dijo que se trata solo de “una forma de hablar” del expresidente estadounidense y reiteró que México no acepta injerencias.
Finalmente, al referirse al control de Estados Unidos sobre el petróleo de Venezuela, Sheinbaum sostuvo que los recursos naturales son parte de la soberanía de cada nación y deben ser administrados por sus propios pueblos y gobiernos. Descartó que esta situación genere afectaciones económicas o un impacto en el precio del petróleo, pese a que Venezuela cuenta con enormes reservas del hidrocarburo.






















