La presidenta Claudia Sheinbaum informó que fue el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quien la buscó para sostener una conversación sobre la situación en Venezuela y expresar su solidaridad con América Latina y con México. De ese diálogo surgió un posicionamiento conjunto que retoma la postura expresada por México días antes frente a los acontecimientos en ese país.
Sheinbaum detalló que, tras la llamada inicial, ambos mandatarios acordaron mantener el contacto y realizar una nueva conversación en fecha próxima, aunque sin precisar cuándo. Subrayó que el intercambio se dio en un marco de coincidencias políticas y diplomáticas ante un escenario regional delicado.
En cuanto a la relación bilateral con España, la presidenta descartó cualquier ruptura y afirmó que existe comunicación constante entre ambos gobiernos. Reconoció que persisten temas pendientes, como la solicitud de disculpas relacionadas con la Conquista y la exhibición de piezas arqueológicas y de mujeres indígenas, asuntos que siguen en diálogo a nivel diplomático y cultural.
Por su parte, Pedro Sánchez hizo público su rechazo a una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, postura que Sheinbaum retomó como parte de la coincidencia entre ambos gobiernos. El mandatario español defendió el respeto al derecho internacional, la protección de la población civil y la necesidad de evitar una escalada del conflicto.
Sánchez también planteó la importancia de buscar una transición en Venezuela mediante el diálogo, pese a que España mantiene una posición crítica hacia el gobierno de Nicolás Maduro, al que no reconoce tras las elecciones de 2024. En su mensaje, reafirmó la coordinación con la Unión Europea y con países latinoamericanos para abordar la crisis.
En paralelo, aunque sin diálogo directo con la presidenta mexicana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, también se pronunció públicamente sobre el tema, respondiendo a declaraciones del gobierno estadounidense. Su mensaje refleja el clima de tensión regional que ha motivado intercambios y posicionamientos entre mandatarios, en un contexto donde México ha insistido en la no intervención y la solución pacífica de los conflictos.






















