Craig Brewer, director de Hustle & Flow, regresa al cine con Song Sung Blue, una película que trasciende el homenaje musical para contar una historia de segundas oportunidades. El filme, que llegará a las salas el 1 de enero de 2026, sigue a Mike y Claire Sardina, conocidos en los escenarios de Milwaukee como Lightning & Thunder, dos adultos que transforman los fragmentos de sus vidas en espectáculo y resistencia.
Lejos del biopic tradicional, Brewer observa a sus protagonistas con una mirada cruda y sin idealizaciones. Hugh Jackman interpreta a Mike, un veterano de Vietnam y exmecánico marcado por el estrés postraumático y el alcohol, mientras que Kate Hudson da vida a Claire, una madre soltera y tecladista que enfrenta en silencio problemas de salud mental y encuentra en el escenario un espacio para reconstruirse.
La historia arranca cuando Mike sobrevive como imitador de artistas legendarios y conoce a Claire, quien percibe en su voz una calidez similar a la de Neil Diamond. De ese encuentro nace Lightning & Thunder, un dúo tributo que convierte una apuesta improbable en un acto de perseverancia, pasando de ser una curiosidad en bares locales a un fenómeno de culto en el Medio Oeste estadounidense.
En el centro de Song Sung Blue está la música de Neil Diamond, cuyo legado no solo inspira la trama, sino que funciona como un lenguaje emocional compartido. Las canciones del cantautor estadounidense se convierten en un puente entre los conflictos personales de los protagonistas y una audiencia que se reconoce en esas melodías.
Temas como Song Sung Blue, que da título a la película, operan como un hilo conductor entre la tristeza individual y una experiencia colectiva. La letra, sencilla y melancólica, alude a un dolor común que conecta a los personajes con el público y refuerza la idea de la música como consuelo y acompañamiento.
Así, la historia de Mike y Claire refleja el espíritu de la canción que interpretan: una mezcla de pérdida, calidez y resistencia. Song Sung Blue llega como un recordatorio de que siempre existe espacio para perseguir los sueños, incluso cuando el tiempo y las circunstancias parecen jugar en contra.






















