Stephen Curry volvió a dominar la narrativa sin necesidad de discursos.
Tras 12 años de relación con Under Armour, el dos veces MVP dejó un mensaje contundente calentando con unos Nike Kobe 6 Protro “Mambacita”, un gesto que retumbó más que cualquier anuncio oficial.
Luego, al finalizar el partido, soltó la frase que confirmó lo inevitable: “Soy agente libre. Nuevos comienzos.” El mercado explotó.
Este movimiento tiene memoria. Curry dejó Nike hace años luego de que ejecutivos de la marca confundieran su nombre durante una presentación; un error que él y su padre nunca olvidaron y que cambió la historia del marketing deportivo.
Hoy, con Curry sin patrocinador, la industria contiene la respiración: las marcas ya levantan el teléfono, los aficionados especulan y los analistas anticipan un terremoto comercial.
No es solo un cambio de tenis… es un giro que impacta legado, mercado y narrativa. Como siempre, Stephen va un paso adelante.






















