Tom Cruise recibió un Oscar honorario en una gala marcada por una prolongada ovación de pie de figuras prominentes de Hollywood, lo que significó la primera estatuilla de su carrera tras más de cuatro décadas en la industria. Alejandro González Iñárritu, encargado de presentarlo, destacó con humor la dificultad de resumir 45 años de trayectoria y recordó su reciente colaboración con el actor.
Arropado por colegas como Steven Spielberg, Colin Farrell y Emilio Estévez, Cruise subió al escenario mientras sonaba la icónica música de Misión Imposible. Con evidente emoción, agradeció el reconocimiento y recordó que su amor por el cine nació en la infancia, cuando la pantalla grande despertó en él una búsqueda constante de aventura, conocimiento y exploración de la condición humana.
El actor, reconocido tanto por su éxito en taquilla como por realizar sus propias escenas de acción, ha sido nominado cuatro veces al Oscar sin ganar hasta ahora. El premio honorario, destacó la Academia, se entrega a figuras que han dejado una huella profunda en la historia del cine. Iñárritu aprovechó para elogiar la ética de trabajo de Cruise y arrancó risas al relatar anécdotas del rodaje.
Cruise también dedicó palabras de reconocimiento a los otros homenajeados, incluida Dolly Parton, quien recibió el premio Jean Hersholt por su labor humanitaria y envió un mensaje en video debido a problemas de salud. Parton recordó que su familia le enseñó la importancia de compartir y ayudar a los demás, valores que impulsa desde su Fundación Dollywood.
La gala, celebrada bajo una intensa lluvia en Los Ángeles, reunió a cineastas, actores y ejecutivos que aprovecharon el encuentro para iniciar su temporada de campaña hacia los Oscar 2026. Entre saludos y encuentros destacaron Ryan Coogler, Jacob Elordi, Ted Sarandos, Elle Fanning, Renate Reinsve y el elenco de Wicked: For Good. La Academia también entregó reconocimientos honorarios a Debbie Allen y Wynn Thomas por su impacto duradero en la industria.






















