El sindicato de trabajadores de Starbucks intensificó una huelga indefinida que ya alcanza más de 120 tiendas en 85 ciudades de Estados Unidos, en demanda de aumentos salariales, más personal y mejores condiciones laborales. La protesta, que comenzó el 13 de noviembre en 65 tiendas, avanza rumbo a convertirse en la más prolongada en la historia de la cadena.
La huelga coincide con el Black Friday, la jornada más activa del año para los minoristas, lo que aumenta la presión sobre la empresa al generarse posible impacto en ventas durante un periodo clave. Paralelamente, trabajadores de Amazon en Alemania también convocaron paros con fines similares, y se prevén protestas frente a tiendas Zara en España.
Voceras del sindicato, como Michelle Eisen, acusaron a la empresa de evadir negociaciones y exigieron a los directivos, incluido Brian Niccol, atender las demandas. Starbucks, que opera más de 17 mil cafeterías en el país, afirmó que 99 % de sus locales sigue funcionando y que no anticipa interrupciones importantes, reiterando su disposición a retomar el diálogo cuando el sindicato lo decida.
Los baristas en huelga reclaman mejores salarios, horarios más estables y la resolución de cientos de denuncias por prácticas laborales desleales. Las negociaciones continúan estancadas desde que, en abril, representantes sindicales rechazaron un paquete de Starbucks que contemplaba aumentos anuales de al menos 2 %, pese a los intentos de mediación realizados meses antes.
Workers United asegura representar a más de 11 mil baristas en unas 550 tiendas de la cadena. El sindicato ha aprovechado repetidamente momentos de alta demanda, como la temporada navideña y el Red Cup Day, para ejercer presión. Desde 2022 han organizado protestas conocidas como “Rebeliones de la Taza Roja”, y en diciembre de 2024 llevaron a cabo una huelga de cinco días por problemas persistentes de salarios, personal y horarios.






















