Donald Trump reaccionó con molestia a los comentarios que Trevor Noah hizo durante la entrega de los premios Grammy, en los que el presentador aludió al mandatario en tono sarcástico. La indignación del presidente de Estados Unidos se centró especialmente en una broma que lo vinculó, de manera indirecta, con las islas asociadas a Jeffrey Epstein.
Tras la ceremonia, celebrada el domingo 1 de febrero, Trump utilizó su red social Truth Social para expresar su inconformidad y sugerir que podría emprender acciones legales contra Noah. El mandatario afirmó que el conductor realizó varios comentarios irónicos sobre su figura y su trayectoria política a lo largo del evento.
En su mensaje, Trump calificó la transmisión de los Grammy como “prácticamente imposible de ver” y describió a Trevor Noah como “un completo perdedor”. Subrayó que la cobertura del evento musical fue “lo peor”, acusando al presentador de recurrir a ataques personales en lugar de limitarse a la premiación.
La controversia surgió luego de que Billie Eilish recibiera el Grammy a Mejor Canción del Año, momento en el que Noah hizo una broma relacionada con el supuesto interés de Trump por adquirir Groenlandia. El conductor ironizó al señalar que, tras la muerte de Epstein, el presidente “necesitaría una nueva isla”, haciendo referencia también al expresidente Bill Clinton.
Trump rechazó tajantemente esa insinuación y aseguró que nunca ha estado en la isla de Epstein ni en ningún lugar cercano. En su publicación, afirmó que la declaración fue falsa y difamatoria, y sostuvo que hasta ahora nadie, ni siquiera medios críticos, lo había acusado de haber visitado dicho sitio.
A raíz de ese comentario, el presidente advirtió que consultará a sus abogados y dejó abierta la posibilidad de demandar a Trevor Noah. En su mensaje final, Trump exigió una aclaración inmediata y amenazó con iniciar acciones legales, asegurando que está dispuesto a llevar el caso “hasta las últimas consecuencias”.






















