El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte controversia al sugerir que seis legisladores demócratas —todos veteranos militares o de seguridad nacional— deberían ser ejecutados por aconsejar a soldados y agentes de inteligencia desobedecer “órdenes ilegales”. Los congresistas difundieron un video recordando a militares que la ley estadounidense obliga a rechazar instrucciones que violen la Constitución, especialmente ante posibles despliegues contra ciudadanos dentro del país.
Trump respondió con 19 mensajes en su red social, Truth Social, acusando a los legisladores de cometer traición, un delito “penado con la muerte”, y compartió incluso una publicación que decía “Cuélguenlos”. La dureza de sus declaraciones generó alarma entre críticos que temen un avance hacia la ruptura del orden constitucional, aunque otros consideran que podría tratarse de otro intento del mandatario por desviar la atención del escándalo relacionado con Jeffrey Epstein.
Los legisladores aludidos reaccionaron indignados, señalando que el presidente había puesto sus vidas en riesgo al calificarlos como traidores. El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió que el lenguaje de ejecución empleado por Trump podría incitar a algunos de sus simpatizantes: “Está prendiendo un fósforo en un país empapado de gasolina política”. Otros senadores, como Chris Murphy, subrayaron que nunca en la historia moderna un presidente había sugerido ejecutar a miembros del Congreso.
Cuestionada en la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt aseguró que Trump “no” desea ejecutar a los legisladores, pero acusó a los congresistas de un acto “peligroso” al exhortar a militares a desafiar las órdenes del presidente, insistiendo en que “toda orden que el presidente da es legal”. Aun así, expertos en derecho militar recordaron que las fuerzas armadas están obligadas a rechazar órdenes ilegales, y que la postura de los legisladores es correcta desde el punto de vista jurídico.
El debate se complicó cuando se señaló que uno de los participantes del video, la diputada y exoficial de la Marina Maggie Goodlander, es esposa de Jake Sullivan, exasesor de Seguridad Nacional de Joe Biden. Críticos del gobierno anterior han acusado a Biden, Sullivan y Antony Blinken de apoyar presuntas acciones ilegales de Israel en Gaza, incluso proponiendo llevarlos ante la Corte Internacional de Justicia.
El episodio ocurre en un contexto en el que Trump ha insinuado que podría ignorar la Constitución para buscar un tercer mandato y ha mantenido un discurso en el que llama “enemigos” y “traidores” a sus opositores. Para algunos, su sugerencia de ejecutar a legisladores marca un nuevo y alarmante escalón en la retórica política del país; para otros, podría ser solo otro episodio más en la larga cadena de mensajes incendiarios del mandatario.





















