El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue galardonado con el primer Premio de la Paz de la FIFA en reconocimiento a sus esfuerzos para mediar en conflictos en Medio Oriente y África. Según el organismo, el mandatario promovió altos el fuego y el diálogo diplomático, contribuyendo a crear condiciones para avanzar hacia la paz en regiones históricamente inestables. Al recibir la medalla y el trofeo de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Trump afirmó que “el mundo es ahora un lugar más seguro” y consideró el premio como uno de los mayores honores de su vida.
La FIFA enumeró siete conflictos en los que Trump asegura haber tenido un papel decisivo para reducir tensiones o impulsar acuerdos: Israel-Hamás, la República Democrática del Congo y Ruanda, Camboya y Tailandia, Kosovo y Serbia, India y Pakistán, Egipto y Etiopía, así como Armenia y Azerbaiyán. El mandatario estadounidense ha reiterado en diversas ocasiones que su labor merece incluso un Premio Nobel de la Paz.
Infantino había manifestado públicamente su apoyo a que Trump recibiera un reconocimiento internacional por sus acciones, pero ante la falta de respaldo en otros espacios, la FIFA decidió crear su propio galardón: el “Premio de la Paz de la FIFA — El fútbol une al mundo”. Esta nueva distinción busca destacar a figuras que, según el organismo, influyen en la resolución de conflictos más allá del ámbito deportivo.
El anuncio y entrega del premio se realizaron de manera tan repentina que sorprendieron a varios altos cargos de la propia FIFA, incluidos miembros de la junta directiva y vicepresidentes. Aun así, el organismo defendió la decisión como un acto simbólico destinado a resaltar el papel del diálogo y la diplomacia en la construcción de un entorno internacional más estable.






















