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Un repartidor de 78 años en Tennessee recibió ayuda luego de que se viralizara un video suyo con dificultad para entregar un pedido

por | Mar 13, 2026

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A los 78 años, Richard Pulley enfrenta una realidad que comparten muchos jubilados en Estados Unidos: sus ingresos no son suficientes para cubrir los gastos básicos de la vida diaria. Junto a su esposa, Brenda, quien perdió su empleo y se encuentra desempleada, Richard se ve obligado a trabajar como repartidor en Tennessee para poder afrontar los costos de sus medicamentos y mantener el hogar. La pareja, que lleva más de cincuenta y seis años de matrimonio, depende de las entregas que realizan ambos para poder salir adelante, pese a las limitaciones físicas propias de la edad.

En el caso de los Pulley, la necesidad de seguir activos laboralmente no responde a un deseo de mantenerse ocupados, sino a la urgencia económica. Richard no puede retirarse definitivamente porque el único ingreso familiar no cubre los gastos médicos ni otros compromisos ineludibles. “Cuando superas los 70 años, no hay precisamente una fila de personas esperando para contratarte”, explicó Brenda en una entrevista, reflejando la dificultad que enfrentan los adultos mayores en el mercado laboral. La situación se agravó cuando Brenda perdió su empleo, obligando a la pareja a buscar alternativas para compensar la falta de ingresos y poder costear los medicamentos imprescindibles para su salud.

La rutina de Richard como repartidor de DoorDash transcurre sin mayores sobresaltos hasta que, una mañana en Manchester, su vida toma un giro inesperado. Una cámara de seguridad capta el preciso instante en que el hombre intenta entregar un pedido de Starbucks en la casa de Brittany Smith. Las imágenes muestran a Pulley caminando lentamente por el sendero, esforzándose por mantener el equilibrio y deteniéndose frente a los escalones antes de subir al porche. Finalmente, logra agacharse con cuidado para dejar el pedido, evidencia clara de las dificultades físicas que enfrenta a diario.

El video, compartido por Smith en TikTok, rápidamente se vuelve viral. Miles de usuarios reaccionan conmovidos ante el esfuerzo del repartidor, destacando la dignidad y perseverancia de un hombre que, a pesar de su edad y de las complicaciones de salud, continúa trabajando para sobrevivir. La publicación genera una ola de empatía y solidaridad, multiplicando los comentarios de apoyo y preocupación por la situación de Richard y su esposa. El alcance de las redes sociales convierte un acto cotidiano en un fenómeno viral, sensibilizando a una audiencia global sobre la realidad de muchos adultos mayores en situaciones similares.

La viralidad del video no solo genera conversación en redes, sino que moviliza a la comunidad digital para pasar de la empatía a la acción concreta. Impactada por la historia de Richard, Brittany Smith decide buscarlo y contactarlo, identificándolo finalmente como “Richard, el repartidor de Starbucks”. Motivada por la respuesta de los usuarios y por el deseo de ayudar, Smith crea una campaña en la plataforma GoFundMe, destinada a reunir fondos que permitan a la pareja regresar a la jubilación y dejar atrás la necesidad de trabajar en condiciones adversas.

El éxito de la campaña supera cualquier expectativa inicial. En apenas unas horas, la iniciativa atrae la atención de miles de personas y para la mañana del viernes ya había recaudado más de 500.000 dólares. La generosidad de desconocidos se materializa en donaciones que buscan aliviar la carga de la pareja y brindarles la posibilidad de retomar una vida digna lejos de las exigencias físicas del reparto. Smith, en su rol de impulsora de la campaña, se convierte en el nexo entre la solidaridad virtual y el beneficio real para los Pulley.

Las dificultades económicas que enfrenta la pareja no se limitan a la falta de ingresos laborales. Brenda detalla que cada año deben afrontar gastos médicos significativos, y que no cubrirlos podría derivar en problemas de salud aún más graves y costosos. “A veces miras todas las cosas que tienes que pagar… porque si no lo haces, terminarás en el hospital… con algo incluso más caro que eso”, comenta, reflejando la presión constante de elegir entre necesidades básicas y la salud. El caso de los Pulley pone de relieve la vulnerabilidad de los adultos mayores que no cuentan con una red de protección social suficiente para cubrir los gastos imprescindibles.

La reacción de Richard y Brenda ante la ayuda recibida es de asombro y gratitud. Cuando Brittany Smith se reúne con ellos para mostrarles el monto recaudado, la pareja se muestra profundamente emocionada. Richard expresa su sorpresa por la generosidad de personas que ni siquiera los conocen y agradece cada contribución, asegurando que el apoyo recibido les está quitando mucha presión y les permite volver a vivir con tranquilidad. Brenda, por su parte, destaca la consideración de Smith al buscarlos y movilizar la ayuda, afirmando que no puede creer que alguien haya sido tan atento y solidario con ellos.

La historia de Richard Pulley, grabada por una cámara de seguridad y amplificada por las redes sociales, se transforma así en un testimonio sobre la fuerza de la solidaridad en tiempos de necesidad. La intervención de Brittany Smith, quien no solo compartió el video sino que se involucró activamente en la búsqueda de soluciones, resulta determinante para cambiar el destino de la pareja y devolverles la posibilidad de una jubilación digna.

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