El arribo constante de peregrinos que caminaron durante horas o días para celebrar a la Virgen de Guadalupe sumó un total de 9 millones de visitantes, informó la alcaldía Gustavo A. Madero en su corte de las 22:00 horas. Entre el 5 y el 10 de diciembre llegaron un millón de personas, mientras que sólo durante la noche del jueves ingresaron alrededor de 8 millones más, una cifra que seguiría aumentando durante la madrugada. Familias completas, ciclistas, grupos de antorcha y devotos de distintos estados —algunos avanzando de rodillas o cargando imágenes religiosas— colmaron el atrio y la Calzada de Guadalupe.
El ambiente diverso también reunió a visitantes extranjeros, como Juan Zambrano, de Puebla, quien viajó en caravana con diez camionetas adornadas con flores. Relató que, ante la inseguridad en carretera, todos avanzan unidos para auxiliarse si ocurre algún percance. Ciclistas, automovilistas y caminantes coincidieron en la ruta para expresar su fe sin importar la distancia recorrida.
Para garantizar la seguridad de la multitud, las autoridades activaron el Operativo Basílica 2025, que permanecerá hasta el domingo 14. En él participan más de 5 mil policías, 18 mil trabajadores de gobierno, así como elementos de Marina, Ejército y Guardia Nacional. En la zona se desplegaron carpas médicas cada 10 metros, mil 500 paramédicos —quienes ya han brindado más de 2 mil 700 atenciones—, helipuertos, motopuertos y 20 puntos de descanso para los peregrinos.
Entre los relatos de sacrificio, destaca el de Manuel Lozano, originario de Hidalgo, quien inició su travesía en bicicleta junto con 120 ciclistas y pedalearon durante 11 horas para llegar al templo; planean regresar a las tres de la mañana. Mientras tanto, autoridades suspendieron comercios por abusos de precios y remitieron a 50 franeleros por cobros indebidos. También se reforzó la vigilancia con 500 equipos enlazados al C5 y se rescataron 11 perros extraviados, además de mantenerse la búsqueda de una persona desaparecida.
Visitantes estadunidenses como Benjamin y Landon expresaron su asombro por la intensidad de la devoción guadalupana, destacando que “la gente está dispuesta a caminar, dormir afuera o viajar días” para llegar a la Basílica. Para apoyar a extranjeros, se desplegó un equipo de 25 traductores que orientaron a quienes buscaban comprender el fenómeno social que culminó con miles de voces entonando Las Mañanitas a la Virgen.






















