El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó este martes que más de la mitad de los niños menores de cinco años sometidos recientemente a una encuesta nutricional en Um Baru, en la región sudanesa de Darfur Norte, sufren desnutrición aguda, una cifra que supone más de tres veces del umbral de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que supone una de las tasas más altas registradas en este tipo de estudios.
La encuesta, llevada a cabo entre el 19 y el 23 de diciembre a casi 500 niños y niñas sudaneses, refleja que el 53 por ciento de los menores de cinco años sufre desnutrición aguda, mientras que uno de cada seis sufre desnutrición aguda grave, lo que supone que los afectados podrían morir en apenas unas semanas si no reciben tratamiento.
«Cuando la desnutrición aguda grave alcanza este nivel, el tiempo se convierte en el factor más crítico», ha afirmado la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, quien subrayó que «los niños y niñas en Um Baru están luchando por sus vidas y necesitan ayuda inmediata».
«Cada día sin un acceso seguro y sin trabas aumenta el riesgo de que la infancia se debilite aún más y de que se produzcan más muertes y sufrimiento por causas totalmente prevenibles», declaró.






















