La Selección de Venezuela de béisbol firmó una victoria de esas que no solo se juegan… se sienten hasta el último out.
Derrotó 3 a 2 a la Selección de Estados Unidos de béisbol en una batalla cerrada, donde el pitcheo, la estrategia y el carácter marcaron la diferencia hasta la última entrada.
Venezuela jugó con inteligencia y temple: fabricó carreras con fundamentos, resistió el empate de Estados Unidos en la octava y en la novena encontró la diferencia con un imparable clave.
Cerró el juego con autoridad y se proclamó campeón del Clásico Mundial de Béisbol, firmando una victoria histórica en territorio estadounidense.






















