Tras dominar en Monza, Max Verstappen dio otro paso en su carrera al anunciar su debut en las Nürburgring Endurance Series, en el legendario Nordschleife.
Este circuito de más de 20 kilómetros es conocido como el “Infierno Verde” por su exigencia y peligrosidad.
El neerlandés competirá con un Porsche Cayman GT4 CS del equipo Lionspeed, arrancando con el Permiso B como primer requisito para correr en esta categoría.
Más allá de la Fórmula 1, Verstappen busca probarse en escenarios donde la resistencia y la concentración son vitales.
El movimiento confirma que no se conforma con dominar un solo campeonato: quiere trascender en el automovilismo.
Enfrentar un circuito con tanta historia y riesgo es un reto monumental, y el mundo entero estará atento a su desempeño en esta nueva aventura.






















