La Fórmula 1 no da tregua… y Max Verstappen lo está viviendo en carne propia.
En medio del parón por la situación en Medio Oriente, llegó un golpe directo: su histórico ingeniero de carrera, Gianpiero Lambiase, dejará Red Bull Racing para unirse a McLaren.
Una salida que no es menor… es la ruptura de una de las duplas más exitosas y estables de la parrilla en los últimos años.
El contexto no ayuda. Verstappen no solo lidia con un monoplaza poco competitivo y un reglamento que ha criticado abiertamente, también enfrenta un equipo que se ha ido desarmando pieza por pieza.
Con figuras clave saliendo y resultados que no acompañan —muy lejos del liderato que hoy ocupa Kimi Antonelli—, el futuro del tetracampeón empieza a llenarse de dudas.
Contrato hay hasta 2028… pero en la Fórmula 1, los proyectos no se rompen por fechas, se rompen por resultados.





















