La marcha en memoria de la matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968 terminó con un saldo de 94 policías hospitalizados y 29 civiles heridos, según informó la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada. Aunque 78 de los agentes ya fueron dados de alta, 16 permanecen en observación y tres se encuentran en estado delicado. Brugada destacó la resistencia de los cuerpos de seguridad frente a las agresiones, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum evitó referirse al tema durante su conferencia matutina.
Durante la movilización, la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó a 500 elementos para resguardar la marcha, en la que participaron cerca de 10,000 personas. El secretario de Gobernación capitalino, César Cravioto, señaló que alrededor de 350 encapuchados fueron responsables de los principales actos violentos, incluyendo el lanzamiento de piedras y bombas molotov en el Zócalo. Cravioto subrayó que, pese a las provocaciones, la policía capitalina evitó caer en actos represivos.
La conmemoración del 2 de octubre recuerda la matanza de Tlatelolco, un crimen de Estado en el que el Ejército atacó a estudiantes reunidos en la Plaza de las Tres Culturas en 1968, dejando decenas de muertos días antes de los Juegos Olímpicos en México. En esta ocasión, Brugada contrastó el operativo del jueves con el de hace 57 años, asegurando que la policía actual protege a la ciudadanía y actúa bajo protocolos de contención.
El recorrido de la marcha, desde Tlatelolco hasta el Zócalo, se desarrolló en medio de fuertes medidas de seguridad y el cierre de comercios para prevenir daños. Sin embargo, los disturbios se intensificaron al llegar al Zócalo, donde se registraron enfrentamientos entre policías y manifestantes, así como agresiones a reporteros. Fotógrafos de medios como Publimetro y La Razón resultaron heridos durante los incidentes.
La violencia también alcanzó instalaciones de la UNAM, que denunció ataques contra el Centro Cultural Universitario Tlatelolco. Los daños incluyeron cristales rotos y afectaciones en el primer piso a causa de explosivos menores. La institución condenó el hecho, calificándolo como una afrenta al memorial del 68 y a la memoria de quienes lucharon pacíficamente por una sociedad más justa, al tiempo que anunció la presentación de denuncias correspondientes.






















