El encuentro entre Washington Commanders y Minnesota Vikings dejó una de las escenas más duras de la Semana 14 de la NFL, cuando el veterano ala cerrada Zach Ertz recibió un violento impacto en la rodilla derecha. La jugada ocurrió en el tercer cuarto y obligó a retirar al jugador entre lágrimas, generando preocupación inmediata por la posibilidad de que, a sus 35 años, estuviera ante el final de su carrera profesional.
Ertz resultó lesionado mientras intentaba atrapar un pase de Marcus Mariota, momento en el que el safety Jay Ward impactó con fuerza su rodilla cuando el ala cerrada estaba en el aire. La reacción de sus compañeros fue inmediata, con visible molestia del quarterback Jayden Daniels y consuelo de Mariota mientras Ertz era retirado en camilla. Las primeras evaluaciones adelantaron una rotura del ligamento cruzado anterior, diagnóstico confirmado horas después mediante una resonancia magnética.
La gravedad de la lesión y el largo proceso de rehabilitación que exige ponen en duda el regreso de Ertz a la NFL, un escenario que diversos analistas consideran probable dada su edad y la exigencia física de su posición. En redes sociales, aficionados de Washington exigieron sanciones contra Ward, a quien culpan de una acción antideportiva. Hasta ahora, ni el jugador ni el equipo han aclarado si intentará volver a la actividad.

Los Commanders informaron oficialmente que Ertz quedó fuera por el resto de la temporada, deseándole una pronta recuperación. El golpe, sin embargo, no fue penalizado en el campo, lo que desató debate sobre la protección a los jugadores y el aumento de lesiones similares en los últimos años. El entrenador de los Vikings, Kevin O’Connell, defendió a Ward asegurando que no hubo intención maliciosa y que el contacto fue producto de la velocidad del juego y la posición en el aire de Ertz.
En lo deportivo, la lesión se produjo en un partido dominado ampliamente por Minnesota, que ganó 31-0. Ertz acumulaba 49 recepciones, 493 yardas y cuatro touchdowns en la temporada. Su ausencia representa un duro golpe para la ofensiva de Washington.
La carrera de Zach Ertz ha sido una de las más sólidas de la última década en la NFL. Tras ser elegido en el Draft de 2013, pasó casi nueve temporadas con Philadelphia Eagles, donde ganó un Super Bowl, antes de jugar en Arizona, Detroit y Washington. Con más de 8,000 yardas y 53 touchdowns, su legado ya está marcado. O’Connell reveló que tras el partido habló brevemente con él, destacando el respeto y admiración que le tiene como jugador y persona.






















