Culiacán, Sinaloa-. El año 2025 cierra como uno complicado que ha venido con violencia y que no se esperaba que fuera tan longeva, informó el analista político Sergio Álvarez Torres para Viva La Noticia.
Estando atravesando una crisis económica, de seguridad y con una sensación de vulnerabilidad general, comentó que se tienen empresarios cerrando y retrocediendo ante los cambios gubernamentales.
«Empresas cerrando, empresarios retrocediendo ante una serie de cambios gubernamentales que preocupan al estado de derecho, a la propiedad privada, al futuro de la inversión de nuestro país, de nuestro estado. Hoy por hoy creo que las consultas psicológicas también han establecido un nuevo récord por todas estas situaciones, jóvenes que están recibiendo una realidad diferente a la que recibieron sus padres, a un mundo que está cambiando, un mundo que desafortunadamente no se ve para cuándo la incertidumbre tanto económica como de seguridad, en medio de un cambio gubernamental donde estamos viendo circunstancias que nunca antes habíamos vivido como la desaparición de las instituciones»
También, comentó que ha sido desafortunado el cambio y separación de organismos autónomos, estandose «rompiendo las barreras, esas fronteras que nos protegían», las cuales se fueron construyendo para asegurar que las acciones gubernamentales hacia la ciudadanía tuvieran barreras, ejemplificado los amparos.
«El tema del amparo que hoy ha desaparecido, de los cambios en las decisiones de la Suprema Corte que hoy prácticamente son absolutas y que cualesquier circunstancia que tenga que ver con derecho incluido el derecho al voto y a otros hoy finalmente está a la decisión de la última palabra en un país que se ha vuelto completamente presidencial, el presidencialismo de los años 70 se queda opaco, se queda en un color sin tono al ver una condición hoy donde las decisiones se toman de manera centralizada y absoluta».
Con esta condición al cerrar el año en sus declaraciones, consideró que como sociedad se debe de recapitular a dónde se quiere ir y si la actualidad es el futuro que se quiere para los hijos, o bien, si se busca realmente una democracia que no permita el absolutimo, la corrupción y la impunidad que la «propensión del absolutismo» genera.
Esto, destacó, se convierte en una meta para el 2026 para todos, siendo una sociedad que está construyendo su realidad.
«Todo esto que está pasando, los problemas económicos, la desaceleración que tiene que ver con muchos factores mundiales afectan al que menos tiene aunque pareciera ser lo contrario. Desafortunadamente como el efecto ranita, le están subiendo un grado de temperatura de manera paulatina y no se siente cómo se va perdiendo el calor, el acceso a los medicamentos, el acceso a la educación, el acceso a la seguridad, el acceso al desarrollo, el acceso a la competitividad y sobre todo el poder adquititivo».
Actualmente, concluyó, se tiene un estado y un país donde el proceso del mundo les va cambiando con relación a la pérdida del poder adquisitivo, haciéndose más complejo para vivir y caro para habitar, así como atractiva y competitiva la informalidad cuando debería de haber mayor capacidad de control.






















