El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) reveló un nuevo modus operandi utilizado presuntamente por las fuerzas armadas rusas para reclutar jóvenes, incluidos menores de edad, con el fin de apoyar operaciones de sabotaje contra su propio país. De acuerdo con la agencia, canales de Telegram y perfiles de TikTok sirven como vía para contactar a adolescentes y ofrecerles dinero a cambio de colaborar con el Ejército ruso. Una investigación de la BBC señala que, en dos años, más de 800 ucranianos han sido reclutados por Rusia, entre ellos 240 menores, algunos de apenas 11 años.
El SBU informó que, en noviembre, cuatro adolescentes de las regiones de Dnipropetrovsk y Cherkasy fueron presionados por el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) para realizar acciones de sabotaje. Casos similares fueron detectados en mayo, cuando dos jóvenes de Krivói Rog fueron blanco de intentos de reclutamiento, aunque finalmente no accedieron. Las autoridades ucranianas subrayan que estas prácticas se han vuelto recurrentes desde el inicio de la invasión en 2022.
El caso más reciente involucra a un joven de 16 años de Synelnykove, quien fue contactado a través de redes sociales y recibió la promesa de dinero a cambio de incendiar torres de comunicación y un depósito logístico ucraniano. El FSB, según el comunicado, incluso le envió instrucciones detalladas sobre cómo preparar y usar mezclas inflamables. Pese a ello, el adolescente rechazó participar en el plan.
Ante estos episodios, los jóvenes que han denunciado o resistido los intentos de reclutamiento han sido reconocidos en una campaña nacional llamada Quemen al agente del FSB. Tres estudiantes de Cherkasy también reportaron intentos de ser persuadidos para realizar sabotajes, nuevamente mediante redes sociales usadas por presuntos agentes de inteligencia rusos.
En respuesta al uso malicioso de plataformas digitales, Ucrania prohibió en septiembre de 2024 el uso de Telegram en dispositivos oficiales de personal gubernamental, militar y de sectores estratégicos. El Consejo de Seguridad Nacional y Defensa advirtió que Rusia emplea la aplicación para ciberataques, distribución de malware, phishing, geolocalización y corrección de ataques con misiles.
Otra estrategia detectada por la inteligencia ucraniana consiste en que agentes rusos se hacen pasar por funcionarios del propio SBU para asignar “tareas” que, bajo apariencia de misiones oficiales, buscan perjudicar las operaciones militares del país. Estas incluyen transferencias de dinero al extranjero, sabotajes a infraestructura clave o la instalación de software malicioso para vigilar dispositivos.
Desde el inicio de la invasión, Ucrania ha endurecido su marco legal contra la traición. El artículo 111.2 del Código Penal, vigente desde marzo de 2022, establece penas de 12 a 15 años de prisión para quienes cometan alta traición bajo ley marcial, con posibilidad de confiscación de bienes, en un intento por frenar la colaboración con las fuerzas rusas.






















