El aumento en el precio del diésel ha golpeado con fuerza a la Alianza de Camiones Urbanos y Suburbanos de Mazatlán, señaló su dirigente, José Santos García Valdez, quien añadió que se mantienen a la espera de las negociaciones con el gobierno estatal para definir si habrá o no un incremento en las tarifas del transporte público.
El reciente incremento en el precio del diésel en México ha comenzado a generar presión directa sobre el transporte público en Mazatlán, particularmente entre los concesionarios de esta agrupación. García Valdez aseguró que esta situación ha frenado cualquier proyecto de mejora en las unidades, debido al impacto en los costos de operación.
Detalló que el incremento en el precio del combustible oscila entre 2 y 2.50 pesos por litro, lo que ha afectado directamente la rentabilidad del servicio. Añadió que actualmente se encuentran a la espera de que el gobierno de Sinaloa autorice un aumento a las tarifas del transporte público, gestión que ya lleva varias semanas en proceso.
Subrayó que el sector enfrenta un rezago importante en materia tarifaria, pues desde hace cuatro años no se autoriza un aumento al pasaje general, mientras que la tarifa preferencial para estudiantes se ha mantenido sin cambios durante 18 años, lo que ha reducido considerablemente los márgenes de operación.
“Demasiado nos ha pegado porque el aumento es de aproximadamente de 2 a 2.50 pesos. Rentablemente nos ha golpeado demasiado. Es un golpe muy duro para el servicio urbano y todo el transporte que maneje combustible diésel”.
Ante este panorama, los concesionarios han optado por mantener en pausa los proyectos de modernización de unidades, a la espera de una resolución por parte de las autoridades estatales que les permita equilibrar sus costos operativos y continuar brindando el servicio.
Actualmente, en Mazatlán operan alrededor de 36 rutas de transporte urbano, en las que circulan entre 400 y 450 camiones, de un padrón total superior a las 500 unidades disponibles dentro de la agrupación.
García Valdez reiteró que el gremio mantendrá la espera de la respuesta del gobierno estatal, confiando en que la solicitud de ajuste tarifario sea considerada justa y necesaria para garantizar la continuidad y calidad del servicio de transporte público en la ciudad.
El presidente de la Alianza de Camiones Urbanos y Suburbanos añadió que a este escenario se suma un factor que complica aún más la situación: el inicio del periodo vacacional de Semana Santa, durante el cual se registra una disminución en el número de pasajeros habituales, lo que impacta directamente en los ingresos diarios de los concesionarios.






















