Durante la temporada decembrina, los hogares mexicanos suelen llenarse de luces y adornos que crean un ambiente festivo, pero la Universidad Nacional Autónoma de México alertó que este incremento en decoración no es tan inofensivo como parece. Según la institución, el uso excesivo de luces navideñas eleva de manera importante el consumo de energía y contribuye al deterioro ambiental.
Información de Divulgación de la Ciencia, de la UNAM, señala que el uso intensivo de series luminosas puede incrementar hasta en 30 por ciento el consumo eléctrico en los hogares. Además del impacto económico para las familias, este aumento se traduce en mayores emisiones de dióxido de carbono, un factor que acelera la contaminación y el cambio climático.
La universidad advirtió también sobre los efectos de la contaminación lumínica, la cual altera el ciclo natural del sueño en personas y animales. El exceso de iluminación puede incluso desorientar a diversas especies y atraer insectos durante la noche, situación que favorece la aparición de plagas en las viviendas.
Ante este panorama, la UNAM recomendó adoptar prácticas más conscientes sin renunciar al espíritu navideño. Entre ellas destacan desconectar las luces durante el día, optar por series LED que consumen menos energía y duran más, así como alternar el uso de iluminación entre distintos espacios para evitar compras innecesarias y reducir su funcionamiento continuo.
Además, la institución sugirió reutilizar adornos de años anteriores, optar por decoraciones recicladas o de larga duración, y preferir productos locales. También aconsejó emplear envoltorios sencillos o reutilizados para los regalos y preparar cantidades adecuadas de comida en las cenas navideñas para evitar el desperdicio y promover un consumo más responsable.






















