El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció la prohibición del uso del “lenguaje inclusivo” en todos los centros educativos públicos del país. La medida fue comunicada la noche del jueves a través de su cuenta de X, donde compartió un memorándum emitido por la ministra de Educación, Karla Trigueros, quien también pertenece a las Fuerzas Armadas.
Trigueros explicó que la decisión busca garantizar el “buen uso del idioma” en materiales y contenidos escolares, además de proteger a niños y adolescentes de lo que calificó como “injerencias ideológicas que afecten su desarrollo integral”. El documento oficial fue dirigido a directores, dependencias y personal administrativo, estableciendo la obligatoriedad de la norma en todo el territorio nacional.
La prohibición incluye expresiones como “amigue”, “compañere”, “niñe”, “todxs” o “nosotrxs”, entre otras variantes consideradas deformaciones lingüísticas. Según el memorándum, esta regla deberá aplicarse no solo en libros y materiales escolares, sino también en circulares, correspondencia y todo tipo de comunicación institucional.
La ministra de Educación ya había impulsado medidas de corte disciplinario tras asumir el cargo en agosto, como la obligatoriedad de que los alumnos asistan con uniformes limpios, cortes de cabello adecuados y un saludo respetuoso a los docentes. Estas acciones, al igual que la prohibición del lenguaje inclusivo, forman parte de un enfoque más rígido en la gestión educativa.
Con estas reformas, el gobierno de Bukele sostiene que busca fortalecer la disciplina en las escuelas y evitar que los centros educativos vuelvan a ser focos de pandillas, como en décadas pasadas. El presidente ha defendido su política de seguridad al afirmar que El Salvador ha pasado de ser uno de los países más violentos a convertirse en uno de los más seguros del continente.





















