La ida dejó marcadores que no fueron trámite, fueron advertencia.
Newcastle United aplastó 6-1 al Qarabag con intensidad y contundencia que inclinan la serie, mientras Bodø/Glimt sorprendió 3-1 al Inter de Milán, recordando que en Europa el escudo pesa menos que el proyecto.
Atlético de Madrid y Club Brugge firmaron un vibrante 3-3 lleno de pegada y dudas defensivas, y Bayer Leverkusen venció 2-0 a Olympiacos con eficacia alemana como visitante.
Nada está definido, pero ya hay presión. Inter y Olympiacos están obligados a reaccionar; Atlético deberá ajustar atrás si quiere avanzar; y Newcastle tiene la responsabilidad de confirmar su superioridad.
En Champions, una goleada entusiasma… pero la vuelta exige madurez competitiva.






















