La Champions League llega a su última fecha con dramatismo total y calculadora en mano.
Barcelona se juega la vida ante Copenhague en un duelo donde no hay espacio para la especulación: ganar es obligatorio para no depender de terceros, y la afición exige una versión dominante desde el primer minuto.
Al mismo tiempo, el PSG enfrenta al Newcastle en un choque de proyectos millonarios y ambiciones cruzadas, mientras Napoli recibe a Chelsea con los Blues forzados a triunfar y esperar combinaciones que los mantengan con vida.
Real Madrid tampoco tiene margen para el error frente al Benfica: necesita una victoria amplia para proteger su posición en la tabla y evitar sorpresas desagradables rumbo a la siguiente ronda.
Todos los partidos se disputan a la 1:00 de la tarde en simultáneo, en una postal clásica de la Champions: radios encendidas, pantallas divididas y corazones acelerados… porque en Europa, noventa minutos pueden cambiar destinos enteros.






















